


Un mundo de materiales nobles, naturales, donde el ser humano se siente en un entorno apacible, rodeado del temperamento natural de la madera en constante juego con la esencia de la piel, y lo innato del cristal. Un mundo sencillo de líneas rectas, puras, un mundo uniforme donde poder descansar de la complejidad que nos rodea. Así, basándonos en ideas tan sencillas, pero que parecen olvidadas, hemos diseñado este Gran Hotel.